Hoy a llegado la hora de despedirnos, tal vez un día nos encontraremos
y cuando ese momento llegue me bastará con mirarles a los ojos
para saber que detrás de esa persona adulta, una niña de carita
dulce me va a sonreir. Porque en mi corazón siempre habrá un
espacio para recordar a mis ex alumnas y se que en vuestros
corazones también habrá un espacio para mi.
Gracias por tantos gratos momentos compartidos.
Y a los papitos, agradezco su compromiso y afecto, pero sobre todo
el haberme confiado su más grande tesoro sus hijas
MUCHAS FELICIDADES EN ESTAS FIESTAS DE FIN DE AÑO
Con cariño
Tía María Isabel
